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jueves, 10 de agosto de 2017

EL EGO


¿Qué es el ego exactamente?

"El ego es un falso yo que arrastra consigo una memoria también falsa de cómo tienen que ser las cosas. El ego carga ese dolor sobre nosotros, es un dolor heredado de generación en generación, viene de nuestros ancestros y de toda la especie humana. Y la mayoría cree que el sufrimiento es inevitable porque somos solamente humanos." 
"Ser humano es algo muy sagrado" "Un espíritu que no es de este mundo, una chispa divina desciende desde lo alto hasta las profundidades de la materia, su opuesto, y acepta la limitación de las formas. ¿Se dan cuenta de lo que realmente significa ser humanos?" 
"Es por el ego, y su egoísmo visceral, que creemos que estamos escindidos, separados, que estamos solos. El ego es un usurpador, no puede dirigirnos, tiene que servir al espíritu, no oponerse a él. Nosotros somos Cielo encarnado en la Tierra, no podemos estar separados de Dios. Somos Cielo, haciendo una experiencia en la materia."  
[Fragmentos tomados del libro Morgana. El Camino Naranja,  Hania Czajkowski]

¿Cómo tratar con el ego?


"La práctica del cuándo-cuál-cómo te ayuda a construir el hábito de vivir desde el corazón y no desde el ego-personalidad." 
"Tu espíritu está emergiendo con un poder que nunca ha sido expresado dentro de esta realidad. Este es el tiempo para que tu ego se haga a un lado y se someta al deseo de tu espíritu superior dentro de tu interior que fluye mediante las afirmaciones de tu corazón energético. La práctica cuándo-cuál-cómo es un método para llevar tu mente, emociones, y ego-personalidad, hacia un alineamiento coherente con la guía intuitiva de tu corazón."*
El corazón energético es el siervo del alma. El alma es el agente receptor y distribuidor de amor divino. Penetrando y circulando a través del campo sub-cuántico, el amor divino es la esencia de Dios que interconecta todo el universo. Este amor divino es inteligente y opera en el mundo humano a través de seis cualidades básicas. Estas son las seis virtudes (energéticas) del corazón de agradecimiento, compasión, perdón, humildad, entendimiento, y valor.

Consecuentemente, cuando trabajamos con las seis virtudes del corazón, estamos atrayendo la inteligencia del amor desde el campo sub-cuántico del alma, mediante el portal del corazón energético y lo proyectamos “al exterior” dentro de nuestro campo de energía individual en la forma de seis virtudes. Asimismo, podemos transmitir estas virtudes dentro de los campos de aquellos que están a nuestro alrededor y al final dentro del campo de energía colectivo de la Tierra.

"Gran parte de este trabajo tiene que ver con enfrentarnos honestamente a nosotros mismos y admitir que demasiado a menudo ignoramos las áreas problemáticas de nuestra vida emocional, o somos insensibles a estas áreas debido a que negamos su existencia. Una gran parte de la práctica cuándo-cuál-cómo nos abrirá a estas zonas de sombra de nuestras personalidades-ego. Por lo tanto, una gran parte de este trabajo es decir la verdad al poder de nuestros propios egos." [Leer más acerca de esta práctica aquí]

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* Tomado del Prólogo de La Práctica Cuándo-Cuál-Cómo

Fuente: La Práctica Cuándo-Cuál-Cómo

domingo, 23 de julio de 2017

OBSERVA TUS ESTADOS DE ÁNIMO


«Cuando surja un estado de ánimo contra alguien o a favor de alguien, no lo pongas en la persona en cuestión, sino permanece centrado.»

Si surge el odio por alguien o contra alguien, o surge el amor por alguien, ¿qué hacemos? Lo proyectamos sobre esa persona. 

Si sientes odio por mí, en tu odio te olvidas completamente de ti mismo. Si sientes amor por mí, te olvidas completamente de ti mismo; sólo yo me vuelvo tu objeto. Proyectas tu amor u odio o lo que sea sobre mí. Olvidas completamente el centro interno de tu ser; el otro se vuelve el centro. 

Este sutra dice que cuando surja el odio o surja el amor, o cualquier estado de ánimo por o contra alguien, no lo proyectes sobre la persona en cuestión. Recuerda: tú eres la fuente de ese estado.

Te amo: la sensación ordinaria es que tú eres la fuente de mi amor. En realidad no es así. Yo soy la fuente; tú eres tan sólo una pantalla sobre la que yo proyecto mi amor. Tú eres sólo una pantalla; yo proyecto mi amor sobre ti y digo que eres la fuente de mi amor. Esto no es un hecho, es una ficción. 

Yo exteriorizo mi energía de amor y la proyecto sobre ti. En esa energía de amor proyectada sobre ti, te vuelves adorable. Puede que no seas adorable para otra persona, puede que seas absolutamente aborrecible para otra persona. ¿Por qué? Si eres la fuente del amor, entonces todo el mundo sentirá amor por ti, pero tú no eres la fuente. Yo proyecto amor, y entonces te vuelves adorable; alguien proyecta odio, y entonces te vuelves aborrecible. Y otra persona no proyecta nada, le eres indiferente; puede que ni siquiera te haya mirado. ¿Qué está pasando? Estamos proyectando nuestros propios estados de animo sobre los demás.

Por eso, si estás en tu luna de miel, la Luna parece preciosa, prodigiosa, maravillosa. Parece que el mundo entero es diferente. Y esa misma noche... puede que para tu vecino esta noche prodigiosa no exista en absoluto. Ha muerto su hijo: entonces la misma Luna es triste, intolerable. Pero para ti es encantadora, fascinante; es enloquecedora. ¿Por qué? ¿Es la Luna la fuente o es la luna tan sólo una pantalla y tú te estás proyectando a ti mismo?

Este sutra dice: «Cuando surja un estado de ánimo contra alguien o a favor de alguien, no lo pongas en la persona en cuestión;» o en el objeto en cuestión. 

Permanece centrado. Recuerda que tú eres la fuente, así que no te vayas al otro, vete a la fuente. 

Cuando sientas odio, no te vayas al objeto. Vete al punto desde el que viene el odio. No te vayas a la persona a la que va dirigido, sino al centro desde el que procede. Vete al centro, entra en ti. Usa tu odio o amor o ira o cualquier cosa como un viaje hacia tu centro interno, a la fuente. Entra en la fuente y permanece centrado allí.

¡Pruébalo! Ésta es una técnica muy, muy científica, muy psicológica. Alguien te ha insultado: de pronto hace erupción la ira, te acaloras. La ira fluye hacia la persona que te ha insultado. Ahora proyectarás toda esta ira sobre esa persona. Ella no ha hecho nada. Si te ha insultado, ¿qué ha hecho? Simplemente te ha pinchado, ha ayudado a que surja tu ira: pero la ira es tuya. Si esa persona va a Buda y lo insulta, no podrá crear ira en él. O si va a Jesús, Jesús le ofrecerá la otra mejilla. O si va a Bodhidharma, éste se reirá a carcajadas. Así que depende.

El otro no es la fuente; la fuente siempre está dentro de ti. El otro está golpeando la fuente, pero si no hay ira dentro de ti, no puede salir. Si golpeas a un buda, sólo saldrá compasión, porque en él sólo hay compasión. No saldrá ira, porque no hay ira en él. Si echas un balde en un pozo seco, no sale nada. En un pozo lleno de agua, echas un balde y sale agua, pero el agua es del pozo. El balde sólo ayuda a sacarla.

De modo que alguien que te insulta está simplemente echando un balde en ti, y el balde saldrá lleno de la ira, el odio o el fuego que había en ti. Tú eres la fuente, recuerda.

Para esta técnica, recuerda que tú eres la fuente de todo lo que vas proyectando en los demás. Y siempre que surja una disposición a favor o en contra, entra inmediatamente en ti y vete a la fuente de la que sale este odio. Permanece centrado ahí; no te vayas al objeto. Alguien te ha dado una oportunidad de ser consciente de tu propia ira: agradéceselo inmediatamente y olvídate de él. Cierra los ojos, entra en ti, y mira la fuente de la que está viniendo este amor o ira. ¿De dónde? Vete dentro, entra en ti. Allí encontrarás la fuente, porque la ira está viniendo de tu fuente.

El odio o el amor o lo que sea está viniendo de tu fuente. Y es fácil ir a la fuente en el momento en que estás enfadado o amando u odiando, porque entonces estás encendido. Entonces es fácil entrar en ti mismo. El cable está encendido y lo puedes usar para entrar en ti; puedes ir hacia dentro siguiendo ese calor. Y cuando llegues a un punto fresco dentro de ti, de pronto tomarás conciencia de una dimensión diferente, un mundo diferente que se abre ante ti. Usa la ira, usa el odio, usa el amor para entrar en ti.

Siempre lo usamos para ir al otro, y nos sentimos muy frustrados si no hay nadie sobre quien proyectar. Entonces proyectamos incluso en objetos inanimados. He visto a personas enfadarse con sus zapatos, tirándolos con furia. ¿Qué están haciendo? He visto a personas enfadadas empujando una puerta con furia, lanzando su ira a la puerta, maltratando a la puerta, despotricando contra la puerta. ¿Qué están haciendo?

Voy a concluir con una percepción Zen acerca de esto. Uno de los maestros Zen más sobresalientes, Lin Chi, solía decir: 

«Cuando era joven me fascinaba ir en barca. Tenía una pequeña barca, y solía ir al lago solo. Me quedaba allí durante horas y horas.
»Una vez sucedió que estaba meditando en mi barca con los ojos cerrados durante una noche muy hermosa. Una barca vacía llegó flotando corriente abajo y golpeó mi barca. Tenía los ojos cerrados, así que pensé: “Hay alguien con su barca y ha golpeado la mía.” Surgió la ira. Abrí los ojos y, enfadado, iba a decirle algo a ese hombre; entonces me di cuenta de que la barca estaba vacía. No había manera de continuar. ¿A quién podía expresarle mi ira? La barca estaba vacía. Simplemente estaba flotando corriente abajo, y había llegado y golpeado mi barca. Así que no había nada que hacer. No había ninguna posibilidad de proyectar la ira en una barca vacía.»
De modo que Lin Chi dijo: «Cerré los ojos. La ira estaba allí, pero al no encontrar una salida, cerré los ojos y floté hacia dentro siguiendo la ira. Y esa barca vacía se convirtió en mi realización. Llegué a un punto dentro de mí mismo en esa noche silenciosa. Esa barca vacía fue mi maestro. Y ahora, si viene alguien y me insulta, me río y digo: “Esta barca también está vacía.” Cierro los ojos y entro en mí.»
Usa esta técnica. Puede hacer milagros para ti.


sábado, 8 de julio de 2017

EL ÁRBOL



La sabiduría esenia identifica al árbol como al hombre y al bosque lo que debería ser la humanidad. El árbol tiene sus raíces y vive en armonía con la Madre, es la naturaleza viva, es parte de un todo, su orientación fundamental es el Padre, el fuego del Sol y la luz de las estrellas.

Desde las profundidades de la tierra, el árbol crece hasta el infinito, enseña que aunque el hombre debe convertirse en un árbol no sólo para lanzarse a los infinitos misterios de la Vida, sino también para dar los frutos de la luz y ser capaz de participar activamente en el bien para la comunidad de la Vida.

Las ramas del árbol son el espíritu, la conciencia superior común. Son la cabeza del hombre, pero más precisamente, sus cabellos, que son los sensores que captan pensamientos sutiles o densos. Los Esenios tenían por costumbre llevar el cabello largo porque pensaban que, de esta manera, podían captar los pensamientos más sutiles y más lejanos.

El tronco es lo que unifica la parte superior y la parte inferior, es el lugar donde circula la savia, corresponde al corazón y a los sentimientos, une el cielo y la tierra. Es rígido y recto como el hombre, la forma exterior es dura, a imagen de la estructura ósea.

Cuando se observa el cuerpo del hombre, se pueden reconocer todas las raíces del árbol en el sistema nervioso, hormonal, venoso, etérico. Las raíces nos muestran que el hombre debe estar activo en su voluntad, debe ser abierto, amplio, profundo y tratar de ser estable en todas las direcciones.

Aquel que vive sólo para el cuerpo físico ya está muerto, pero aquel que conoce el secreto del tronco y de los brazos que se extienden en superiores niveles de existencia, ha encontrado el secreto de las verdaderas, poderosas, raíces. El árbol es el guardián de un mensaje para el hombre, con el transcurso del tiempo ha conservado su estructura para hablarle a los hombres.

Respirando, el hombre inhala oxígeno y exhala dióxido de carbono, el árbol inhala dióxido de carbono y exhala oxígeno. Este ciclo representa una perfecta complementariedad, de gran belleza. A veces sucede que los árboles son invadidos por las orugas, entonces los hombres cortan las ramas afectadas y queman los nidos y a pesar de que este gesto nace de una buena intención, no es deseable. Si es necesario cortar las ramas, es también siempre necesario preservar la parte superior de un árbol. Aquello que nace como una buena intención termina causando sufrimiento, de hecho, el árbol sufre más por las amputaciones que por los ataques de las orugas.

Con los árboles, al igual que con los seres humanos, si se les quiere ayudar, es conveniente ser dulces, sensibles, respetuosos. ¿Un árbol crece torcido? Enderezémoslo con dulzura, para no arriesgarse a quebrarlo. Para ayudar realmente a alguien, se precisa mucha inteligencia, sensibilidad, inspiración, comprensión, fuerza y delicadeza, se precisa estar en armonía con su "ser esencial" para poder encontrar la actitud y la acción adecuada.

Traducido por SB

lunes, 26 de junio de 2017

LA GRATITUD



 
Una de las claves del respeto, y por consiguiente de la alegría interna y de la iluminación, es aprender a ser agradecido y a dar las gracias con gratitud y con una adecuada comprensión. Ciertamente me dirán que algunas veces no hay por qué dar las gracias, y que eso cultiva una actitud inocente, pasiva y débil. En verdad, la gratitud es todo, excepto debilidad. Abre la puerta a una ciencia y conocimiento superiores. Un acto emanado de la gratitud es siempre beneficioso y bello. No saber dar las gracias no significa fortaleza en lo absoluto, sino debilidad. Una persona prisionera de su descontento cae en estados mentales negativos que le roban su fuerza y su energía.

La expresión "gracias" no es una mera frase educada y convencional. Es, sobre todo, una palabra sagrada, un poderoso mantram trasmitido a todas las personas por los grandes maestros espirituales y sus discípulos más iluminados. Sí, muchas costumbres de la vida que practicamos en forma inconsciente fueron originalmente instituidas por seres de luz que deseaban ayudar a la humanidad. La expresión "gracias" tiene el poder de abrir la conciencia y despertar a la verdadera riqueza. 

Aquellos que saben dar las gracias cuando caen en las pruebas, demuestran su valor interno y su conexión con una conciencia superior. Un agradecimiento tal debe provenir de una clara conciencia y de un perfecto conocimiento de las leyes de la vida. Entonces posee el poder alquímico para transformar las situaciones y los estados mentales.

Cuando se dice de la forma correcta, el agradecimiento tiene la virtud de purificar el alma terrenal y las relaciones entre los seres. Dar las gracias a alguien es purificar la atmósfera entre tú y esa otra persona. Algunas veces incluso puede sanar relaciones kármicas y situaciones difíciles. "Gracias" ejerce un poder liberador; permite el desapego, el abandono (o la aceptación de las cosas), y facilita el perdón. Puede convertirse en una verdadera bendición para uno mismo y para otros; puede ser una muralla de defensa contra las fuerzas de la oscuridad que con frecuencia tratan de interferir en nuestras vidas para perturbar furtivamente, complicarlo o destruirlo todo. 

Por medio de la gratitud, también se puede crear una firme base --una sobre la cual se pueda construir una vida útil, armoniosa, rica y consciente--, en el aspecto psicológico de la vida.

Las virtudes de la gratitud son demasiado numerosas para describirlas; lo más sencillo es conocerlas por experiencia propia, poniendo en práctica la gratitud. Sin duda que necesitaremos una nueva percepción del mundo mucho más espiritual y sutil. Es en el mundo invisible donde el agradecimiento adquiere todas sus dimensiones. 

Por supuesto, si vivimos sin espiritualidad, sin conciencia, si damos la espalda al mundo invisible, admito entonces que dar las gracias pueda convertirse en una debilidad: para un ignorante, el agradecimiento es la muerte. Pero creo que nosotros aún no llegamos a esto.

Para quienes están conscientes de su espiritualidad y, por tanto, de la parte más sutil de su ser y de la vida, agradecer es incrementar la intensidad de la vida. El descontento estrecha la vida, mientras que la gratitud la expande, la aumenta, incrementa la alegría, y abre las puertas del infinito, del amor. 

Aquellos que reciben amor con gratitud lo reciben doblemente, mientras que quienes están descontentos lo pierden. La gratitud es el arte de saborear la vida con agrado; es también una aceptación inteligente y trabajo sobre uno mismo. El niño pequeño que recibe muchos cuidados no puede tener recogijo, mientras crea merecerlo todo. Vivir una mentira es sentenciarse uno mismo a infortunios y a desilusión.

Estoy convencido de que la alegría depende de nuestra actitud en la vida. Si tu agradecimiento contiene todo lo que es del cielo, entonces se convierte en una fabulosa oración y en un regalo de amor. 

Quien pronuncia las "gracias" de esta manera, comprende que nada en esta tierra le pertenece, y que todo es un regalo de los seres superiores que velan por él. Ni siquiera su cuerpo, sus pensamientos o sus deseos le pertenecen. Dar las gracias por todas estas bendiciones es estar en camino de adquirirlas verdaderamente, y de hacer algo positivo con ellas. Cuando el agradecimiento se transforma en una oración, adquiere el poder de triunfar sobre las fuerzas oscuras y los estados mentales negativos que envenenan la vida.

Cada vez más y más, el mundo se asemeja a una selva infestada de insectos y animales extraños, hasta el punto de encontrarse uno en situaciones donde los estados mentales oscuros invaden la conciencia y la sensibilidad como una nube de mosquitos, en forma cada vez más frecuente. Ya no sabemos cómo escapar a esos estados destructivos. El gran agradecimiento "aquel que conoce el sendero hacia el mundo superior invisible" puede liberarnos. Repito lo que digo, porque para mí el agradecimiento que se eleva al cielo con respeto y gratitud es la oración más hermosa. Ahora, es la oración más eficaz para sacar a los seres humanos del control de las fuerzas oscuras y los estados mentales negativos. La palabra "gratitud" también significa renacer a uno mismo.

Finalmente debemos comprender que hemos permitido una forma de vida artificial que incrementa el desarrollo de la negatividad. Por eso, tanto en el futuro como en el presente, las técnicas de alquimia interna serán cada vez más indispensables. Sin ellas, será imposible luchar para mantener la propia dignidad, el tesoro del alma, la belleza interior. 

Debemos reinventar una nueva forma de vivir en la tierra para poder recobrar las fuerzas del alma que abren las puertas del cielo y de la iluminación. Esta es una necesidad para el futuro.

Cuando los seres humanos llevan el cielo y la tierra dentro de sí mismos, no hay fuerzas negativas que puedan penetrar en ellos. Entiéndanme bien: para mí el descontento es una fuerza negativa. Claro que hay un tipo de descontento que es beneficioso, porque permite ponernos a trabajar aún más para alcanzar la perfección, pero este descontento es mesurado y controlado, es una herramienta de la creatividad. No estoy refiriéndome a éste, sino al que invade el alma y lleva al servilismo, cerrando las puertas a la inteligencia superior.

"Gracias" es una palabra que une al cielo y la tierra. Cuando el agradecimiento es sincero y está lleno de fuerza vital, tiene el poder de tocar y despertar ese centro íntimo que radica en el estómago y que los japoneses denominan el "hara". La verdadera fuerza proviene del profundo agradecimiento que toca el centro del ser uniendo cielo y tierra. Quien sabe cómo agradecer a la tierra, halla el fundamento de la vida psicológica. La tierra limpia, purifica y sana muchos problemas psicológicos, e incluso enfermedades físicas, porque ambos están estrechamente relacionados.

Quien sabe cómo agradecer a la inteligencia de los cielos halla dirección en su meta en la vida. Es una luz que ilumina con verdadero conocimiento. Todo lo que necesitamos hacer es ponernos a trabajar. Muchas cosas en nuestra vida dependen de la forma en que dirigimos nuestras energías. La inteligencia no radica en digerir las cosas como una cotorra, sino en la capacidad de comprender el significado positivo de la vida y caminar en esta dirección por nuestro bien, por el de los demás, y por el mundo. Todos en la tierra deben ofrecer sincero y cálido agradecimiento a todos los seres -- no al pequeño ser artificial en ellos, sino al Innombrable, omnipresente. La aceptación de lo divino, sublime, infinito, inmortal, a través de todos los seres humanos y a través del Todo es la perfección del agradecimiento.


El verdadero agradecimiento abre la percepción de la belleza, 
de la sabiduría, de la grandeza y del amor.



Olivier Manitara

Fuente: EsseneSpirit

martes, 14 de febrero de 2017

UNA PRÁCTICA SUTIL





Existen dos componentes principales de esta práctica: 

- atraer magnéticamente las virtudes del corazón a tu consciencia

y, a continuación,

- expresarlas en tu conducta y acciones,  hacia todas las formas de vida que cruzan tu camino cada momento en el tiempo  y cada centímetro en el espacio, en tu mejor forma posible.

Lo que la mayoría de las personas hacen es expresar sus emociones sin atraer los campos de inteligencia que los rodean —sin “absorber” el amor divino que los rodea todo el tiempo en todas las circunstancias. Por lo que, para practicar este arte, el arte de lo genuino, tus sentimientos deben ser extraídos desde el “manantial” que te proporciona la conexión con la Primera Fuente y te da el potencial para expresiones co-creativas. Esta conexión ha existido por tanto tiempo como tú has existido. No ha sido creada recientemente. Quizás, más bien, ha sido recientemente olvidada. 

Si tú visualizas el diagrama de arriba y te colocas en el centro, imagina que estás atrayendo las virtudes del corazón al interior de tu conciencia y que estás expandiendo la conexión entre tú y la Primera Fuente mientras lo haces. Tú estás despejando los senderos para recibir los sentimientos genuinos de estás virtudes dentro de tu conciencia como nuevos patrones de inteligencia y nuevas expresiones de comportamiento.

Fuente: El Arte de lo Genuino

jueves, 2 de febrero de 2017

MENSAJE A LOS GUARDIANES DE LA TIERRA


"En cada uno de nosotros hay dos voces, a una le gusta que le regalen y a la otra le gusta regalar. ¿De quién son estas dos voces? Una siempre esperando que le den y la otra encantada de poder servir, de poder dar. ¿Las reconocéis? Están en vosotros. Una es la voz de la mente, la otra es la voz del alma. ¿A quién escucháis más?" Esther




martes, 10 de enero de 2017

¿Qué sucede cuando meditamos u oramos?



Por Anne Givaudan 

"Cuando he tenido que abrir los ojos durante una meditación o en lugares de oración, he podido ver el fenomeno siguiente: las luminosas Formas Pensamiento (FP) salen de las personas que están meditando y al pasar iluminan sus auras. Todo el resplandor del emisor es así reforzado al igual que su inmunidad.

Las FP liberadas continuarán su viaje y se unirán a las egrégores que coincidan con la energía de la que son portadoras, iluminando todo a su paso. Si estas meditaciones están centradas sobre un tema específico, tendrán una forma, un color, un tamaño, dependiendo del tema que ellas contienen. Un pensamiento de paz que vuela puede tener alrededor de éste formas luminosas que nos recuerden a dos alas.

Si, como en algunas prácticas tibetanas, los pensamientos de amor son enviados en las seis direcciones: Norte, Sur, Este, Oeste, Cenit y Nadir, la Forma Pensamiento tendrá la forma de una tela de araña o de una rueda de seis rayos. Si se trata de una oración pacífica más general, podría mostrar una delicada rosa de contornos difusos y ectoplásmicos. Ninguna, sin embargo, permanece sin una respuesta..."


Fuente: Formas Pensamiento II, Anne Givaudan

miércoles, 28 de diciembre de 2016

CURAR CON EL SONIDO






Por Anne Givaudan

Es una certeza que vive en los corazones de las personas desde los albores de los tiempos. El sonido no es sólo una parte de nuestra vida, sino que la acompaña a cada momento. Que sea producido por la voz o por medio de un instrumento, es un portador de emociones que, muy a menudo, nos dirigen.

El bebé mecido por el canto de la madre se calma; así como los militares, al ritmo de una música de dos tiempos, avanzan con ritmicos pasos, listos para luchar. Actuando en nuestro comportamiento, el sonido calma, da energía o destruye.

Hace algunos años, un estudio afirmaba que se habían producido una serie de suicidios al escuchar un cierto tipo de música. En estos tiempos, muchos publicistas están estudiando el impacto de la música difundida en los grandes centros comerciales para que los consumidores adquieran muchos productos en el menor tiempo posible.

Mucho más que vibraciones 

El Verbo es, por lo tanto, creador y no se trata ni de una imagen ni de una parábola, sino de una realidad muy concreta.¿No han oído hablar alguna vez de los sonidos agudos que pueden romper el cristal? Esta es la prueba de que los sonidos emitidos por la voz tienen una potencia que alcanza la materia densa. Por tanto, es evidente que los sonidos no sólo afectan a nuestras almas, sino a todo nuestro cuerpo.

Desde las primeras semanas, a través de los huesos del cráneo y de la pelvis de la madre, el feto está en relación con el mundo exterior, especialmente con los "ruidos" y las "voces". En los meses siguientes, percibirá las bajas frecuencias que lo harán vibrar. Su sensibilidad al sonido lo hará moverse de forma armoniosa y, en esos momentos privilegiados, también nosotros podremos sentir estiramientos o gestos de la mano que expresan su satisfacción.

Si durante el embarazo escucha una o más música, el bebé la reconocerá y se calmará cuando la oiga de nuevo. Del mismo modo, también se interesará o se asustará de las voces amistosas o no amistosas escuchadas durante los primeros nueve meses.

Un poder penetrante de las mil virtudes

El sonido penetra en todas partes, se insinúa en la célula más pequeña, ya se trate de células humanas, células vegetales o animales. Las plantas y los animales, que captan frecuencias más elevadas que las nuestras, también están influenciados por la música.

Haciendo "escuchar" la música clásica a las plantas se ha podido observar un mejor crecimiento. Por el contrario, la música desestructurada retardaba considerablemente el crecimiento de éstas. El profesor Masaru Emoto hizo increíbles experiencias acerca de la sensibilidad de las moléculas de agua a la música. Gracias a la música elegida con cuidado, logró reconstruir muchas aguas contaminadas, especialmente el agua de la central de Fukushima en Japón, ofreciendo meditaciones para que juntos pudiéramos ayudar a que estas aguas recuperaran su propia vitalidad.

Los animales no están excluidos de las influencias sonoras, por ejemplo una vaca lechera produce leche de mejor calidad escuchando a Bach o a Mozart. ¿Y qué ocurre con los sonidos específicos para ayudar a la curación?

Del sonido a la curación

Conscientes de la influencia de los diferentes sonidos en los organismos vivos, se comprende fácilmente que el sonido es también un sanador fabuloso. En la práctica de los sonidos esenios, el sonido es considerado como uno de los elementos esenciales para el reequilibrio de la energía. ¿Qué es la potencia del sonido? ¿Cómo  puede reaccionar en nuestro cuerpo físico?

Muchas medicinas tradicionales conocen y usan el sonido para fines terapéuticos, sea que el sonido se emita o no. La medicina china atribuye una nota a cada órgano. En la medicina ayurvédica, se recitan mantras durante la preparación de pociones con el fin de darles la máxima eficacia. Se utilizan todo tipo de mantras de curación en todos los tipos de yoga. La medicina chamánica de los indios de América utilizan cantos indicados para restaurar la salud. El Dalai Lama grabó un CD con mantras de curación... En Baloutchistan, los sanadores chamanes tocan música con el fin de exorcizar a sus pacientes...

El canto como bálsamo 

La medicina esenia, así como la medicina china o ayurvédica, era una medicina tradicional reconocida por todos. 'La voz de leche' –es decir el arte de la palabra suave y fluida– y 'el sonido que cura' eran una parte integral del aprendizaje del terapeuta. "El canto que se expande desde la garganta como la leche o una bebida con miel es como una venda sobre una herida, un bálsamo que alivia el, a menudo, cegador dolor", dijeron los grandes terapeutas de la época.

En las profundidades del monasterio del Monte Krmel, en Israel, se daban enseñanzas secretas sobre la curación. Los estudiantes –esenios,  nazarenos o egipcios–  eran muchachos jóvenes escogidos por sus capacidades. Entraban al monasterio a la edad de siete años y se quedaban allí por seis años. Durante este tiempo, las niñas recibían las mismas enseñanzas, impartidas por los sabios, en lugares privados.

“Pon atención en cómo piensas y en cómo hablas, porque se puede transformar en la profecía de tu vida” 
San Francisco De Asís

Generar bellas palabras 

Me gustaría presentar a vuestra consideración algunas palabras de los maestros del Krmel, especializados en el arte de 'la voz de leche': "Una frase articulada es un universo, una palabra hablada es un mundo con su Sol, un sonido emitido es un planeta. Sabed que en realidad vosotros sois un Dios por las palabras que hacéis nacer de vuestra boca. Esas crean y apoyan los mundos que no conocéis [...] la vibración es la vida más original que jamás se pueda concebir. Por lo tanto, es importante que las palabras no caigan de vuestros labios, sino que se deslizen suavemente como una leche de vida ".(Extraído de Memorias de un Esenio de Daniel Meurois e Anne Givaudan) 

De esta manera, una frase o sólo una palabra puede ser vitalizante o devastadora de acuerdo a la energía que emita, de acuerdo a la intención de quien pronuncia las palabras y al modo en que salen de su boca. La voz lleva en sí todas nuestras emociones, todas nuestras contradicciones, nuestro amor y nuestro odio. Es, por tanto, esencial que ésta se convierta en un vector de paz y amor, si queremos que algo cambie en esta Tierra. 

¿Quién, a merced de una emoción, no ha tenido la voz temblorosa o llena de dureza en el caso de estar furioso? Cada uno de nosotros ha tenido la experiencia. El poder de los sonidos, incluso más que el de las palabras, es el portador de la destrucción o del amor.

Escuchar dentro de nosotros mismos

Se necesita tiempo y perseverancia para aprender los sonidos de la curación, al menos en la práctica esenia, no porque sean difíciles de emitir, sino porque requieren ser oídos dentro de uno mismo. Debemos, por lo tanto, silenciar nuestra mente, la tarea más difícil de nuestra época.

Los esenios sabían que el cuerpo emite una música compuesta por notas emitidas por cada órgano que lo compone. Cuando un órgano está enfermo, como una nota desafinada, pone en desacuerdo a la totalidad del instrumento. Para acceder a la sanación, es necesario ser capaz de escuchar la o las notas desafinadas cerrando nuestros sentidos externos para abrir la puerta a nuestros sentidos internos. Entonces, y sólo entonces, el que escucha el sonido fuera de tono será capaz de devolverle su nota inicial y de afinar el instrumento que es el cuerpo del paciente.

Participar en la sinfonía de la Vida 

El sonido y el amor son los factores esenciales para la curación. En primer lugar en un plano energético y, por resonancia, en el cuerpo físico.

Por lo tanto, ¿hay algo mejor que convertirse en instrumentos emisores de música armoniosa en la superficie de la Tierra? De esta manera, todos unidos, como órganos que constituyen un inmenso cuerpo, compondremos la más maravillosa de las sinfonías, la de la Vida.



sábado, 17 de diciembre de 2016

NUESTRA ACTITUD ANTE LA VIDA



​"Los diversos acontecimientos de vuestra vida no tienen demasiada importancia, sin embargo, la forma en que los vivís puede hacer de vuestra existencia una realidad luminosa."

"Cuando la Vida nos presenta un acontecimiento, éste ha sido atraído por el alma para darnos ocasión de crecer y de experimentar lo que, en el fondo, desea nuestro ser. Sea lo que sea, se trata siempre de una experiencia relacionada con el Amor. Sé que estas palabras pueden chocar un poco a los que se encuentran en una situación difícil y tienen la sensación de estar viviendo todo lo contrario al Amor. Palabras y más palabras, pensará el lector; pero, ¿qué impulsa a un individuo a elegir el odio? ¿Cree usted que he elegido realmente el odio?​
...

El acontecimiento, cualquiera que sea, es en sí mismo, neutro; quiero decir que, cuando surge, no se le puede calificar, en principio, de justo o injusto, de bueno o malo. ¡Es un acontecimiento, simplemente! Puede presentarse como un encuentro, una lectura, un hecho concreto… Las situaciones son tan diversas como variopinto es el recorrido de nuestra existencia. Sin embargo, la forma en que lo contemplemos hará que evolucione en un sentido u otro, y eso es lo que le dará una coloración única: la nuestra.​"

Fuente

viernes, 16 de diciembre de 2016

MEDITACIÓN PARA LA TIERRA



Por Anne Meurois-Givaudan

Esta meditación nos fue transmitida por los seres de Shambala. Si se practica con regularidad, es como un bálsamo sanador, muy eficaz para curar las heridas de nuestro planeta. 

"Hermanos, volvemos a poner el planeta Tierra en manos de la Humanidad. Comprended lo que esto significa. La Raza de los Hombres llama a los que se ignoran a sí mismos a caminar con ella…  
A través de Mi voz, la Tierra de Shambala os recuerda ahora una antigua forma de actuar utilizada en otros tiempos por los pueblos del Sol. No es una técnica, sino un medio de abrir la nueva era del Don. Nosotros la llamamos la “transmisión del diente de león…”. Viajará de nuevo de un pecho a otro.  
Hela aquí: Cuando el hombre y la mujer tengan el alma abierta a la Metamorfosis de su género, se sentarán en el suelo, con los pies descalzos. Escucharán su silencio y sentirán girar en torno a ellos la luz de Shangri-la. Entonces proyectarán sobre la pantalla de su conciencia la esfera algodonosa de un “diente de león” a punto de emigrar. Verán sus mil semillas con toda perfección y depositarán, en cada uno de ellas a todas las cualidades de las que está sedienta la Tierra.   
Así irradiarán la semilla de la armonía, de la tolerancia, del amor incondicional, de la paz y la de todos los tesoros que un corazón puede contener y engendrar.   
Cuando la esfera algodonosa esté así cargada de sus mensajes, el hombre y la mujer, con un mismo soplo interior, esparcirán las joyas estrelladas. Las verán diseminarse a través de los cielos de las cien regiones de la Tierra y verter en ellas su esencia.   
No ignoréis, en adelante, lo que puede llevar a cabo semejante trabajo del pensamiento. El requerimiento del Amor se desplaza más veloz de lo que Yo podría decir. En los mundos sutiles reviste un cuerpo tangible, para verterse después, como una lluvia, en la materia de los hombres."

sábado, 3 de diciembre de 2016

EL MILAGRO DE LA ALEGRÍA


 Por Torkom Saraydarian

La alegría es un estado del ser en el que tu consciencia no está condicionada por el ambiente ni por los pensamientos, emociones y actividades que tienen lugar en tu entorno. 

Oyes el estrépito de la vida, pero no afecta tu consciencia. Un momento de alegría es el de un estado incondicionado de la consciencia. No tienes alegría porque las cosas y las circunstancias sean buenas o malas, sino porque la alegría fluye desde tu Centro y desemboca en tus vehículos. 

La alegría es un estado en el que nadie ni nada pueden poner límite a tu amor y sentido de la unidad. 

Este es un momento de abstracción. El Centro del hombre es gozo. Al empeñarte en ser tu Verdadero Ser y acercarte a tu Verdadero Ser, pones en circulación un gozo mayor. Todo lo que buscamos en este mundo es gozo. Cuando nos apartamos de los problemas de los vehículos de nuestra triple personalidad y nos recogemos en los estados superiores de consciencia, experimentamos una alegría y un gozo mayores. 

La diferencia entre gozo y alegría es fácil de descubrir. La alegría es el gozo que se siente y experimenta solamente en la Tríada Espiritual y en los planos superiores. Sientes alegría en cualquier momento en el que el rayo del gozo es atrapado o experimentado en los vehículos de la personalidad o en tu alma. 

La vida exterior, las cosas, las personas y las circunstancias no te dan alegría, sino que pueden suscitarla o inducirla a salir de tu Centro. Por ejemplo, la belleza, la bondad, la justicia y la libertad pueden provocar alegría. El gozo semeja un rayo de luz que es parte de tu Verdadero Ser. Se derrama desde tu Ser, si se crean o provocan las condiciones apropiadas. Sin embargo, una vez que se establece la corriente de alegría, ninguna condición ni nada pueden detener su irradiación. 
...

La alegría llega habitualmente a tu personalidad como una agradable descarga ... y desaparece. Pero si te das tiempo para experimentarla y le permites fluir tanto tiempo como te sea posible, puedes tener ocasión de observar qué hace la alegría en favor de ti, de tus cuerpos y de lo que te circunda. 

La gente bebe una copa de vino o realiza otras cosas agradables, con tanta prisa, que no degusta ese vino ni observa esas cosas. También hay en ti y en tu entorno muchos factores dispuestos a apagar las brasas o echar agua fría en tu alegría y encapsularla en tu aura. En ésta hay centenares de cápsulas que contienen gran cantidad de energía jubilosa que puedes usar para elevarte, curarte, trabajar y servir abnegadamente. 

Cuando ves una flor y sientes alegría, dices: -Es realmente bella-. Después apartas tu rostro para hacer otra cosa. Pero si miras más tiempo y ves la forma de los pétalos y los colores de esa flor, y hueles su fragancia ... puedes tener ocasión de experimentar en ti, al mismo tiempo, el efecto de la alegría. 

Hay dos clases de observación: la que se identifica con la personalidad y la que se identifica con la corriente de la alegría. Tenemos muchísima alegría en nuestro ser, pero no la disfrutamos a causa de nuestra prisa. Cualquier alegría que no asimilemos o disfrutemos, cualquier alegría a la que determinados pensamientos o personas, o el entorno, golpeen y ataquen, se cristaliza y bloquea nuestra aura. 

Cuando los bloqueos de esa índole aumentan, eludimos todo cuanto pueda suscitar alegría que provenga de nuestro Centro. La alegría debe ser, en tu aura, una corriente activa o una onda circulatoria. Esa onda es causa de salud, felicidad, energía, optimismo y entusiasmo. Pero la alegría puede causar diversos problemas, si se la bloquea o deja cristalizar. 

Por ejemplo, la tristeza, el pesar y la depresión suelen ser resultado de la alegría que está bloqueada o aprisionada en tu organismo. Conozco a una muchacha que, cuando súbitamente su novio resultó muerto en Vietnam, ella cayó en profunda depresión y apatía, y así estuvo durante años. Los psicólogos tienen muchos modos distintos de analizar esos hechos, pero en realidad, cuando la alegría se congela, suele helar también el corazón y la consciencia. 

Por supuesto, hay medidas que tú puedes tomar para combatir esos momentos en los que «te quitan» la alegría. Cuando estés alegre, aférrate a la alegría, degústala, inhálala y procura hacer que desemboque en tu aura y en tus nervios, valiéndote para ello de la energía de tu consciencia, como si estuvieras guiando la corriente de agua por las zanjas de tu huerto. 

Vi cómo un hombre contemplaba la puesta del sol. Lo suyo era júbilo total y adoración. Aquellos rayos de sol y aquella sinfonía de formas y colores se compendiaban en él... Le vi permanecer inmóvil, durante otra media hora, después de desaparecer el sol. Vi a uno de mis Maestros, que contemplaba con lágrimas en los ojos un enorme árbol florecido. Vi a un amigo mío en éxtasis mientras recitaban un poema. En una ocasión, mi madre entró en trance durante una hora, después de escuchar música de flauta. Cuando experimentes alegría, trata de que, por lo menos durante unas pocas horas, ese sentimiento tuyo persista, permaneciendo tú en esa ola de alegría. 

Un minuto de alegría puede encender en ti todas las luces y convertirte en una persona más exitosa, bella y atractiva, incluso durante muchos meses. Hay algunas personas que comen como si fueran perros. No mastican para nada la comida sino que la tragan muy de prisa. Si la masticaran, tendrían no sólo la alegría de degustarla, sino también la posibilidad de asimilarla y utilizarla para su bienestar. Esto mismo ocurre con todo lo que queremos disfrutar. Tómate tu tiempo, no te apresures ... El momento de la alegría es sagrado, pues propicia la transformación.

La alegría es un estado del ser en el que tú dinamizas, en tu entorno, todo lo que es bello, bueno y justo. 

La alegría incrementa todo lo que es bello en la vida. La alegría alienta a quienes trabajan para transformar a la humanidad o tratan de aliviar el dolor y el sufrimiento en el mundo. Cada vez que estás en presencia de una persona alegre, sientes que se encienden los fuegos de tu creatividad, se fortalece tu empeño por alcanzar la perfección, te entusiasmas por tu labor y tu vida tiene un propósito. 

Todos estos dones llegan de lo alto: de la fuente de la alegría y por medio de la alegría. Si estás mohíno o de mal talante, o sientes odio o estás colérico... fomentas la maldad, la criminalidad o el odio en los demás. Es interesantísimo observar que las aflicciones de la vida no pueden sobrevivir en una atmósfera de verdadera alegría. 

Cuanto más das, más acrecientas la bondad, la creatividad y la nobleza en el mundo. Los delincuentes, los presos y los dementes provienen, en su mayoría, de hogares colmados de pesar, irritación, ira, odio, codicia y vanidad. Sé alegre en presencia o en compañía de tu cónyuge e hijos, y acrecentarás en ellos sus posibilidades de triunfo y subsistencia. 

La alegría hace que las personas te amen, pues tu alegría es el alimento de su alma. Si a las personas las instruyes con alegría, ellas entenderán y recordarán tu enseñanza, y tratarán de vivir de acuerdo con ella. 

Cuando impones tu voluntad con odio, irritación e ira, haces que las personas te obedezcan por un tiempo, pero una vez que estén libres de tu presión, serán tus peores enemigos. Hasta tus hijos se rebelarán contra ti y, cuando menos lo esperes, te abandonarán. 

La verdadera alegría fecunda y nutre el jardín de tu corazón y el campo labrantío de tu vida. 

La alegría es el estado del ser en el que atraes las fuerzas de la inspiración, la abundancia, la armonía y la vitalidad. 

La alegría crea una química especial en tu aura y en tu cuerpo mental, astral y etérico, magnetizándolos en relación con las corrientes de las inspiraciones superiores provenientes de tu Alma, de tus Maestros o de fuentes o centros de sabiduría más elevados. Asimismo, esa atmósfera magnética te permite traducir correcta y creativamente las corrientes de la inspiración. Las fuerzas de la abundancia son las que hacen fluir las cosas en tu dirección. 

Una persona alegre ve cómo los libros, el dinero, la tierra y muchos otros objetos que ella necesita fluyen en su dirección, porque las fuerzas de la abundancia saben que esa persona los usará para el Bien Común y para servir a la humanidad. 

La abundancia y la alegría se hallan estrechamente relacionadas entre sí. Una persona alegre disfruta las cosas que posee; sin embargo, todos los bienes materiales que una persona triste posee, son para ella como una cárcel, pues son el origen de su desdicha o, lo que es peor, la causa de su destrucción espiritual y moral. 

La alegría atrae las fuerzas de la armonía. La gente coopera voluntariamente con una persona alegre. Las fuerzas de la armonía no sólo le proporcionan un cuerpo sano sino también emociones, pensamientos, planes y metas armoniosos ... Ellas crean condiciones en las que la vida de esa persona se halla en armonía con el ritmo de su Alma, de su nación y de la humanidad. 

Una persona alegre nunca piensa, siente, habla o actúa de un modo que no armonice con las aspiraciones supremas de la humanidad. La alegría despierta en ti un sentido que estaba sepultado, cuyo eco es la aptitud de tus oídos para reconocer la armonía en el sonido. Pero con el despertar de este sentido, que estaba sepultado, te adaptas a la sinfonía de la vida y vives armoniosamente. La alegría produce vitalidad no sólo en tu cuerpo sino también en tus pensamientos, emociones, acciones y expresiones. 

Te colmas de vitalidad y te conviertes en una fuente de vitalidad en tu entorno. Transmites energías que nutren, elevan, curan o fortalecen a quienes te rodean. Hasta los árboles, arbustos, flores y animales sienten y disfrutan tu vitalidad. La alegría es la fuente de la vitalidad y la causa principal de la resistencia de tu sistema inmunológico.

La alegría es un estado del ser en el que expandes tu consciencia hacia los reinos superiores e inferiores,y estableces con ellos comunicaciones constructivas y creadoras. 

Tu consciencia no puede expandirse cuanto tu estado mental es de tristeza. Una persona puede acumular conocimientos, aprender fórmulas y elaborar planes mientras su consciencia sigue siendo la misma. 

Hay una gran diferencia entre la consciencia y la mente. La mente puede crecer a expensas de la consciencia, pero usando todos sus instrumentos contra su propia sobrevivencia. Cuando la consciencia se expande, el pensamiento de una persona puede ser de causa a efecto y de efecto a causa. Piensa inclusivamente, desde todos los puntos de vista posibles, y tiene en cuenta lo bueno de todo. 

La mente puede convertirse en un instrumento de separación, el cual trabaja en favor de un grupo, pero en contra de otro. La consciencia no trabaja en favor de intereses separatistas. Una consciencia expandida no permite que la mente trabaje en favor de un reino y descuide el resto. La consciencia expandida sabe que todos los reinos son parte de una gran totalidad. No moviliza un grupo contra otro.

La alegría es un estado del ser en el que no existen el sentimiento separatista, el pensamiento divisionista ni la consciencia aislacionista. 

La verdadera alegría aniquila al separatismo, al divisionismo y al aislacionismo. El separatismo es el resultado de un alma desdichada. La persona desdichada y triste vive muy lejos de su propio Centro, en el cual la unidad y la síntesis se nuclean. 

Debido a que está muy lejos de su Hogar, vaga por los valles del aislacionismo, del divisionisrno y del separatismo. Piensa, habla y trabaja en pos de sus intereses separatistas. Crea separaciones en quienes contrarían sus intereses, a fin de mantener vivos los propios intereses separatistas. Con el tiempo, la gente descubre las motivaciones de esa persona, se entera de sus estratagemas y ve cuáles son sus planes ... y se aparta lentamente de su presencia y la deja sola para que continúe adorándose a costa de los demás. 

Una persona solitaria y triste llega a perder todo lo que acumuló, y lleva una vida miserable. Una persona alegre irradia fuerzas unitivas y jamás se siente aislada. Nunca cornete el crimen de crear separaciones; nunca separa a la gente. Tiene muchos amigos que están dispuestos a dar su vida por ella, porque siente que la alegría es el verdadero mensaje de identidad, unidad y síntesis. Sientes todo esto en un momento de alegría, en el que tu ser se eleva, pero en el instante siguiente las nubes de tus dudas, intereses personales, codicia y celos cubren los rayos de tu alegría y vuelves a caer en la oscuridad de tus hábitos, prejuicios, supersticiones y vanidades.

La alegría es un estado del ser en el que sientes que eres uno solo con el Ser Único que se manifiesta, en el Universo, en todas las variadas formas de vida. 

Sientes que sus energías creadoras de ningún modo se hallan limitadas, sino que son capaces de hacerte llegar a las estrellas. La alegría te hace sentir que eres el Universo y parte de la Energía Creadora Omnipotente. Cuando estás alegre, sientes que no te hallas limitado en la etapa actual de tu realización, sino que eres capaz de desarrollar, expandir y alcanzar la perfección «como es perfecto tu Padre que está en los Cielos». 

El sendero que conduce al hombre hacia Dios es el de la alegría. Por cuanto una alegría infinita se hallaba presente en el corazón de quienes fueron los mártires de la humanidad, todos ellos sacrificaron consciente y voluntariamente su vida para ayudar al género humano, mientras que, quienes fueron «ardillas humanas», se ocuparon de comer las raíces del árbol de la humanidad.

La alegría es el estado del ser en el que desarrollas paciencia, perseverancia, resistencia y ánimo inmutable.

Donde haya verdadera alegría no habrá fluctuaciones. La paciencia es el resultado de la alegría. La paciencia sin alegría incendia todos tus centros y crea enojo. La alegría es paciente. La perseverancia es el resultado de la alegría. La alegría vitaliza tu espíritu y despeja tu senda. La perseverancia con alegría es una fogata en un día frío en medio del desierto. La perseverancia con alegría es un proceso de transformación de ti mismo según la imagen que tú mismo idealizas. 

La resistencia es dolor y sufrimiento, si no es inspirada por la alegría. La alegría hace que soportes rigores y circunstancias difíciles. La alegría te demuestra lo que tú puedes hacer y ser. La alegría anima en tal proporción tus vehículos, que puedes resistir cualquier ataque y soportar grandes esfuerzos y presiones hasta que alcances tu meta. 

La alegría te permite degustar lo que es inmutable. El Ser Inmutable es el gozo que existe dentro de ti. En los momentos de alegría, experimentas lo que no es temporal, espacial ni mutable. Tal vez se trate de un solo segundo de alegría; sin embargo, ¡cuán glorioso es el contenido de ese instante de alegría si tus ojos y oídos son lo suficientemente rápidos como para captar la riqueza y la magnitud de la belleza que ese instante posee! 

Las fluctuaciones delatan a una persona desdichada. Son desdichados quienes todavía no han tomado contacto con el fuego de la alegría. Un desdichado no tiene norte. Cada vez que cambia de dirección, piensa que ese nuevo rumbo no es el que él quiere seguir. No sólo cambia de dirección y meta sino que, lo peor de todo, es que fluctúa entre ellas. 

Por otra parte, en lo que atañe a una persona alegre, cualquier dirección que conduzca hacia la belleza, la bondad, la justicia, la alegría y la libertad, es parte de un mismo rumbo, pues la alegría hace que todos los rumbos conduzcan hacia la Fuente de la alegría.

La alegría es un estado del ser en el que desarrollas un sentido cada vez mayor de responsabilidad, justicia y participación práctica en la vida en general. 

El sentido de responsabilidad se convierte en una pesada carga sobre tu espalda y origina resentimiento, si no es el resultado de verdadera alegría. La alegría crea en la existencia el sentido de responsabilidad. La alegría lo desarrolla y lo convierte en instrumento de importante servicio. 

El sentido de justicia es el fruto de la alegría. La justicia sin alegría se convierte en terror, y puede llegar a crear un tirano o un fariseo que utiliza su poder justiciero para destruir a la gente, no para que ésta evolucione y prospere. El sentido de justicia es avanzadísimo y hace que una persona vea cómo la semilla está a punto de crecer y florecer. La justicia es la aptitud para mantener esa flor en la mente y animar a la semilla a que alcance la perfección. A la justicia sólo se la comprende con alegría. 

La alegría no te interna en desiertos, sino que te incita a trabajar y vivir en un mundo en el que hay problemas, dificultades y peligros. Hace que te comprometas en el trabajo que tienes entre manos para redimir a la humanidad. La alegría te impulsa a cumplir con tu deber y te induce a trabajar, en todos los lugares posibles, para repartir alegría, tal como repartirías comida a quienes tienen hambre y agua a quienes tienen sed.

La alegría es un estado del ser en el que tu Tesoro abre Sus puertas, y los talentos ocultos, los recuerdos preciosos y la sabiduría y los logros del pasado desembocan en tu mente consciente. 

La alegría se pone en circulación de manera gradual, y abre lentamente las puertas de tu Tesoro: las puertas de tu Cáliz. De tu Tesoro se derraman los talentos que desarrollaste y después atesoraste a fin de desarrollar otros talentos. De tu Tesoro se derraman recuerdos preciosos que puedes usar ahora para construir tus mansiones de luz. De tu Tesoro se derrama la sabiduría del pasado que ahora se pone a tu alcance en el esfuerzo en el que estás comprometido. 

Así es como te hallas rodeado por los tesoros de tu pasado, y con ellos prestas tu servicio, con el mismo propósito de socorro en campos más importantes y elevados. Si puedes mantenerte alegre largo tiempo, podrás ver cómo muchas piedras preciosas, perdidas en vidas pasadas, caerán a tus pies cuando mayor sea tu necesidad. La vida acumula todos tus diamantes a fin de devolvértelos en los momentos en que puedas usarlos constructivamente, no para tu interés personal sino para el bien de todos los seres. 

La alegría es la llave de muchos tesoros más grandiosos.

La alegría es un estado del ser en el que tu naturaleza física, emocional y mental pasa por un proceso de integración y alineación. 

La alegría es el «campo de comunicaciones» entre las partes del «motor» único. Tu naturaleza física, emocional y mental, valiéndose de la alegría, funciona como un dispositivo. Entonces, éste dispositivo se alinea con el dispositivo consciente, que es el alma humana. Así es cómo, a medida que la integración y la alineación continúan, se registra y usa una gran cantidad de energía. 

Los seres humanos integrados y alineados nunca tratan de causar dolor y sufrimiento a otras personas. Quienes hieren a los demás no necesitan sermoneos ni sesiones de psicoanálisis, sino integración y alineación por medio de la alegría. 

A la alegría no se la considera un factor curativo en los tratamientos psicológicos y psiquiátricos de la actualidad, pero muy pronto será aceptada y sus posibilidades se usarán para eliminar los males de la humanidad. Esta no es una profecía fatalista sino alegre.

La alegría es un estado del ser, en el que se detienen todas las corrientes malignas que en ti existen, se rechazan todos los ataques de las fuerzas de la oscuridad, se construye un escudo alrededor de ti, y el Vigía que hay en ti está alerta.

Esta definición la dejo en manos del lector, para que sea él quien la elabore del mejor modo que pueda. 

Todos tenemos muchos momentos de alegría en nuestra vida, pero sepultados por el dolor y el sufrimiento. Debemos tratar de llegar hasta ellos, encontrarlos y traerlos a la superficie. No hay alegrías grandes y pequeñas; todas las alegrías son la misma alegría, pero la diferencia radica en la intensidad con que las sentimos y la profundidad con que las registramos.

ASPECTOS DE LA ALEGRÍA
1. Ojos y rostro resplandecientes.
2. Agudeza mental.
3. Suma atención y sensibilidad.
4. Vitalidad.
5. Puntualidad.
6. Salud.
7. Amor entrañable.
8. Diligencia.
9. Franqueza y libertad.
10. Cooperatividad.
La energía de la alegría es:
* Regeneradora
* Purificadora
* Dispersora
* Expansiva
* Conectora
* Extensiva
* Armonizadora

La alegría es la energía de la transmutación, la transformación y la transfiguración.

Fuente: Alegría y Curación, Torkom Saraydarian

martes, 1 de noviembre de 2016

PURIFICANDO EMOCIONES




15 REGLAS PARA PURIFICAR LAS EMOCIONES Y LA SALUD
Por Torkom Saraydarian 


1. Trata de evitar tus intereses egoístas:

Siempre que introduzcas tu interés personal en tus pensamientos, acciones o palabras, estás creando feas emociones y suscitando emociones feas en los demás. Si tomas cualquier problema del mundo, desde problemas familiares hasta problemas comerciales y de política internacional, y ahondas en sus causas, siempre encontrarás los gusanos del interés personal que están comiéndose los cimientos. El interés personal siempre te lleva en la dirección equivocada.

2. Evita la vanidad:

La vanidad es una forma de auto engaño, en la que piensas que eres algo que no eres. Cuando yo era muy niño, mi padre me contó un cuento para instruirme acerca de la vanidad:

Un día un cuervo vio a un pavo real de bellísimas plumas que él admiraba muchísimo. Aguardó durante muchos días hasta que el pavo real empezó a cambiar sus plumas. Entonces las recogió y se adornó con ellas. El cuervo estaba muy ufano con su aspecto. Fue al espejo para admirarse. Llamó a muchos pájaros para que acudieran a ver cuan bello había llegado a ser de repente. De pronto, un fuerte viento que llegó, sopló todas las plumas del pavo real y el cuervo quedó de pie, frente a sus amigos, como un pájaro negro desnudo.

“De ahora en adelante” me dijo mi padre solemnemente “no te adornes con las plumas de los otros”. No uses los logros y el talento de otras personas para parecer más grande. Esto es vanidad.

3. Evita la ira:

La ira daña los pétalos de tus centros superiores. Tal vez esto no pueda demostrarse, pero es un hecho que después que estás enojado, durante varias horas no tienes energía. La ira es también peligrosa porque a menudo te hace hacer cosas que nunca habrías hecho si estuvieras en tus cabales.

4. Evita la codicia:

La codicia altera la brújula de tu vida. Cuando te atrapa la codicia, te pareces a un avión atrapado en la corriente de un jet, que no puede hallar su rumbo. La codicia hace que a su tiempo quedes atrapado por una fuerza de la que no podrás liberarte. Esto imprime una carga tremenda de presión sobre tus cuerpos físico y mental, y perturba tu equilibrio. Cuando tu equilibrio emocional está perturbado, tu naturaleza física y mental no te servirán sino que te traicionarán.

5. Evita el temor:

El temor hace que te identifiques con valores falsos y suposiciones falsas. Uno de mis Maestros en el monasterio me dijo una vez: “Sólo en la intrepidez absoluta está contenida la claridad de la consciencia”. Si tienes miedo, tu consciencia se disipa. 
Siempre que venzas todo temor, purificas tu consciencia y tu cuerpo, y ayudas a tu supervivencia y tu longevidad. Tu temor hace que los demás te controlen, y todo ser humano controlado por otros se está suicidando. Pero nos gusta controlar a los demás, en vez de dejar que sean personas que se realizan solas. Cuando ejercitas el temor sobre los demás, eres un criminal, pero eres un criminal mayor si permites que otras personas te controlen inyectándote temor.

6. Evita la ostentación:

La ostentación construye una personalidad falsa, y una personalidad falsa vive mediante emociones negativas. Una vez que empiezas a hacer ostentación, deberás alimentar continuamente esa personalidad falsa con emociones negativas para hacer que continúe existiendo.

7. Trata de comprender los puntos de vista de los demás:

No saltes de inmediato a tus propias conclusiones cuando las personas se comportan de cierto modo. “Aquél no me saludó hoy. Debe estar enojado conmigo”. De inmediato, al decir esto, ya creaste mil y una emociones en tu corazón. Aunque tu conclusión fuera acertada, no necesitas crear esas emociones: por lo tanto, no saltes a conclusiones.

8. Reemplaza cada emoción negativa con una emoción positiva a través de la imaginación:

La gente piensa que el pensamiento puede controlar a las emociones. Esto no es cierto. La imaginación controla a las emociones. Las emociones son más fuertes que los pensamientos en esta altura de nuestra evolución porque vivimos en el torbellino emocional; todavía no entramos en el torbellino mental.

Siempre que tengas una emoción negativa, trata de reemplazarla inmediatamente con la contraparte positiva. Por ejemplo, siendo niño, un amigo y yo pasábamos la noche en una cabaña en la montaña. Mi amigo estaba muy asustado. Decía: Alrededor de la casa hay muchos osos y coyotes, ¡irrumpirán cuando estemos dormidos y nos comerán! El pobrecito estaba atrapado en sus emociones negativas. Le dije: Hace cinco minutos vi cuarenta ángeles bailando alrededor de nuestra cabaña. Tenían enormes alas doradas y mantos de bellos colores… Y hay uno sentado en cada rincón de la cabaña. Si algún animal se atreve a entrar aquí, el ángel sacará su espada y le cortará la nariz… Hice una pausa. Él ya estaba durmiendo.

Por desgracia, la mayor parte de la humanidad es víctima de sus propias alucinaciones. Debemos liberamos de nuestras alucinaciones. En una ocasión, una mujer vino a pedirme consejo porque odiaba a otra y no podía soportar verle la cara. Trabajé con ella durante una hora efectuando los siguientes ejercicios una y otra vez:

Primero, imagina que caminas por la calle, y que ella camina hacia ti. Mírala y aparta tu rostro… Ahora ella viene de la dirección contraria y tú de pronto pasas junto a ella, la saludas y luego miras a otra parte… Ahora tropieza con ella al pasar y dile: “Discúlpame, no quise hacerte daño”… La cuarta vez que pases junto a ella, estréchale la mano. La quinta vez, abrázala y dile: “Te quiero”…

La semana siguiente, la mujer a la que yo aconsejara entró en una reunión. Al detenerse luego de trasponer la puerta, se volvió y vio a la misma mujer a quien antes odiara, que estaba de pie junto a ella. ¡De pronto, la abrazó!

Siempre que reemplaces una emoción negativa con una emoción positiva, rompes cristalizaciones de viejas imaginaciones y las reemplazas con imaginaciones sanas.

9. Aumenta diariamente tu imaginación positiva y creadora:

Por ejemplo, por la mañana, bien temprano, cuando subas a tu auto para ir a trabajar, no pienses: “Me va a ocurrir un accidente… Los negocios andarán mal… Ese hombre va a venir de nuevo…” Todas estas cosas son posibles. Pero en lugar de ello, di: “¡Qué bello día es hoy! Hoy todo va a andar magníficamente…”. Esta clase de actitud te equipa con energía positiva para afrontar los hechos negativos. Esta es no sólo una técnica útil; puede salvarte realmente la vida.

10. Toma los hechos que podrían causarte irritación, ira, y emociones negativas, y mediante tu imaginación procura que no puedan influir sobre ti:

Mírate en tu imaginación estando muy calmo y alegre. Es importantísimo destruir tus apegos a objetos, personas y deseos porque todo aquello a lo cual te apegas mina tu energía. No dejes que la gente se apegue a ti o se identifique contigo, y tampoco te identifiques con ella. De este modo tendrás relaciones humanas más sanas.

En mi experiencia como consejero, hallé que personas que acuden con problemas terribles de unas con otras, estuvieron en un tiempo fundidas, identificadas y apegadas; en pocas palabras: pegadas entre sí.

11. No busques las faltas de los demás:

Siempre que empieces a tratar de encontrar defectos en los demás, ya sean éstos reales o irreales, verás que de ti emanarán emociones negativas. Cuando las emociones negativas empiezan a circular en tu organismo, ya intoxicaste tu organismo; contaminaste tu propia esfera de la consciencia.

12. No te alegres con los fracasos de los demás:

A cada uno de nosotros le gusta alegrarse cuando otras personas que no nos gustan fracasan. Pero al hacer esto, no sólo herimos a los demás; también nos herimos, porque “ellos” son esencialmente “nosotros”.

13. Imagina diariamente, durante uno o dos minutos, que estás sentado junto a tu Maestro, cualquiera que éste sea:

Esto te quitará muchas emociones negativas, y las destruirá.

14. Intenta diariamente efectuar durante unos momentos un silencio emocional total:

Si aprendes esta técnica, será una gran bendición para ti.
Una cosa es decir: “En la reunión de hoy no hablaré… No discutiré con esa mujer”. Algunas personas obtienen grandes resultados cerrando la boca; pero, ¿podrás silenciar tus emociones y no tener una reacción emocional, no importa lo que alguien te diga o haga?
Esta es una técnica importante que hay que dominar, porque quien domina sus emociones se vuelve amo de su vida. Puedes tener gran dominio mental, pero si no tienes dominio emocional, puedes destruirlo todo alrededor de ti.

15. Desarrolla la ternura:

La gente piensa que ésta se refiere a dulces sonrisas, expresiones melifluas, movimientos melodiosos y ojos almibarados. La verdadera ternura no radica en las formas externas sino en el significado de las palabras, la voz y los modales tuyos. Si en tus expresiones hay amor, luz, belleza, justicia y libertad, eres una persona tierna. Pero si en ellas hay mala intención, calumnia, traición, mentiras e hipocresía, entonces no importa cuáles sean tus expresiones, eres una persona tosca.


ACERCA DEL AUTOR Torkom Saraydarian nació en Asia Menor. Desde su niñez procuró entender el misterio que se llama hombre. Visitó monasterios, antiguos templos y escuelas de misterios, a fin de encontrar respuesta a sus candentes preguntas. Vivió con sufíes, derviches, místicos cristianos, y también con maestros de la ciencia oculta. Le llevó años de disciplina y sacrificio absorber la Sabiduría Antigua en sus mismas fuentes. La meditación se convirtió en parte de su vida diaria, y el servicio en expresión natural de su alma. Disertó en muchas ciudades de todo el mundo, y escribió numerosos artículos en publicaciones filosóficas y religiosas. Torkom Saraydarian era violinista, celista, maestro, conferenciante, ingeniero mecánico, meteorólogo, escritor, compositor y filósofo.


sábado, 1 de octubre de 2016

La Fuerza Creativa del Amor



Por Jacobo Grinberg-Zylberbaum

Desde el origen del universo, una fuerza primordial se ha manifestado dándole dirección a la evolución. A partir de las primeras partículas elementales, la acción de esa fuerza ha provocado una unificación cuyo principio fue la creación del primer átomo, el de hidrógeno, producto de la unión dinámica de un protón y un electrón, y su resultante final conocido: el cuerpo humano, cúspide de la unificación y complejificación tal y como Teilhard de Chardin llamó al proceso direccional de la tendencia de la energía evolutiva. 

A nivel elemental, esa fuerza se denomina gravitación o fuerza de atracción electromagnética o fuerza de interacción débil o fuerte. Al nivel de la experiencia humana, esa fuerza se denomina Amor. Pero esa no es la única fuerza que actúa en el universo. Existe otra, de dirección contraría, la cual en lugar de unir, separa. 

La fuerza de atracción cohesiona, la de repulsión individualiza. Ambas, en equilibrio dinámico, mantienen al cosmos unido y simultáneamente diferenciado. Si sólo existiera una de ellas, la unitiva, todo se colapsaría en una unidad amorfa. Sin la repulsiva, el univero se dispersaría después de explotar en mil pedazos. A nivel humano, también se requiere un equilibrio entre dos fuerzas, la del amor y la de la individualización. 

La existencia de una sola de ellas terminaría por hacernos unos con los otros (en el caso del amor sin individualización) o absolutamente egoístas (en el caso de la individualización sin amor). Ambas permiten la riqueza de variedad junto con el sentimiento de unión. Su adecuado equilibrio es la madurez, su desequilibrio (hacia cualquiera de ambas polaridades) sería la catástrofe. 

El Desequilibrio 

La realidad es holográfica y lo que sucede a nivel planetario es un reflejo y es reflejado a nivel individual. Vivimos, como planeta, en un desequilibrio provocado por un exceso de la fuerza de separación. Esta se manifiesta en múltiples formas, siendo la más grave la guerra. Hemos llevado hasta un extremo absurdo el proceso de individualización trasponiendo el límite de su función natural, llegando al egoísmo sin amor. Nos hemos apartado de la fuerza directriz del universo y las consecuencias de este desequilibrio son la muerte y la destrucción que están azotando actualmente el planeta Tierra. Es necesario volver al equilibrio y aplicar un contrapeso a esta polarización planetaria. 

El observador

El acto de observar es uno de los más misteriosos acontecimientos.Durante la observación todos los contenidos observables sufren una unificación. Los límites de la observación son desconocidos, puesto que cambian por el entrenamiento. Presumiblemente, si éste es adecuado y profundo, estos límites sufren una expansión que permite unificar los procesos cognitivos, los acontecimientos orgánicos, los procesamientos emocionales, los sonidos e imágenes del entorno, etc. 

Es decir, al observar unificamos todo lo observable en el acto de testificación. Puesto que lo observable puede ampliarse, la capacidad de unificación parecería no tener límite conocido. Por todo lo anterior, no es extraño que esta operación de percatación dé como resultado la experiencia y el estado de la conciencia de sí. 

La conciencia de sí se produce cuando ocurre una unificación lo suficientemente poderosa como para interconectar al sujeto de la experiencia con la fuerza unificadora de la evolución. En este portentoso acto de poder, la fuerza del amor es activada.

La meditación. 

Meditar, cuando se hace correctamente, llena de amor a quien lo hace precisamente por la misma razón. Cuando se medita en forma adecuada, se activa el proceso de unificación y esta puesta en marcha de este proceso actúa como un atractor de la fuerza de unificación universal. La conexión con esta fuerza se experimenta como amor. 

Pero la conexión con la fuerza de unificación no solamente se produce en una dirección. El sujeto que medita y que por lo tanto unifica en observación, funciona en forma activa no solamente recibiendo la fuerza del amor, sino también otorgándola. Reproduce en su microcosmos la misma corriente cósmica de poder unificador y con ello se convierte en una especie de generador de la misma, alimentando al universo con ella.

Restablecer el equilibrio. 

En ningún momento de la historia contemporánea ha sido más urgente restablecer el equilibrio perdido. La fuerza de dispersión egoísta se encuentra exaltada y domina a la de unificación. Los brazos de la balanza se encuentran en desequilibrio y a punto de salirse de su eje. Se requiere alimentar de amor al cosmos y la técnica de unificación a través de la meditación es una de las más poderosas herramientas para lograrlo. 

El uso de esta herramienta implica el logro de una observación ecuánime y simultánea de un número cada vez mayor de componentes de la experiencia tanto corporales (sensaciones táctiles, pensamientos, emociones, etc.) como extracorpóreos (eventos y acontecimientos del entorno). 

De la conciencia de sí a la conciencia de unidad 

Cuando la observación ecuánime y simultánea de un número suficiente de experiencias es lograda, se activa la conciencia de sí, la cual constituye un primer nivel de unificación. En ella se recupera el sí mismo y se le matiza de amor. Se produce aquí un primer contacto con la fuerza unificadora universal. Pero si se continúan añadiendo contenidos de observación al observador consciente, el contacto con la fuerza unificadora se fortalece y llega un momento en el cual la conciencia de sí se transforma en conciencia de unidad. Aquí, el sujeto de la experiencia ya no establece un contacto con la fuerza del amor, sino que se convierte íntegramente en ella; desaparece el observador separado de lo observado para dar lugar a una unión. El amor. 

Nuestra verdadera herencia es el amor. Somos el producto más acabado de la fuerza de unificación y nuestro cuerpo es una obra de arte, de equilibrio y organización de miles de millones de elementos conjugados en una unidad integrada. 

Nunca hubiera sido posible llegar a la unidad orgánica de no haber existido una fuerza de unificación en el universo, la cual se comenzó a manifestar desde su creación misma en la explosión primigenia del Bing-Bang. Antes de la creación del cosmos todo era unidad perfecta sin diferenciaciones ni divisiones. La creación del espacio, del tiempo y la materia activó un proceso de diferenciación y distanciamiento de unidades dispersas. Sin embargo, algo misterioso en el espacio-tiempo decidió retornar al origen, pero con la ganancia de la conciencia de sí y la creación de un universo millonario en manifestaciones. 

La fuerza del amor se introdujo al cosmos y ella es la que nos hace ser lo que somos. 

La fuerza del amor 

Nada es más poderoso que ella. Todo sucumbe ante su fascinación porque ella representa lo que siempre ha existido aún desde antes de la creación del universo. La mejor forma de vencer es amando. Quien haya ejercido ese derecho sabe a lo que me refiero. El miedo desaparece cuando se le ama. Lo mismo acontece con la confusión o aún con el odio. Todo sucumbe ante la fuerza del amor y se transforma en este. 

Nada hay más urgente, en la actualidad, que aprender a utilizar esa fuerza. De hecho, la misma supervivencia del planeta depende de nuestra capacidad para engrandecernos en amor. 

La fuerza de atracción equilibrio: Observar y amar. 

Se puede observar sin amar pero no es posible amar sin observar. Para observar sólo se requiere recordar que es posible observar. Pero para amar no es sufiente el recuerdo, es necesario además conectarse primero en uno mismo. 

Para amar primero se requiere estar en la conciencia de sí y para ello, como se dijo antes, se necesita meditar unificando en la observación lo observado. Recordar que se puede observar es recordar que uno se encuentra, siempre, más allá de toda identidad. 

Supongamos que estoy confuso o que tengo miedo. Si recuerdo que puedo observar mi confusión o mi miedo y lo hago, me coloco en la conciencia de sí, ya no identificado con la confusión o el miedo sino percatándome de su existencia. Aquel que se percata, testifica u observa, se encuentra siempre más allá de lo testificado y más cerca de sí mismo, es decir, en la conciencia de sí desde la cual ya no existe identificación con los eventos o las emociones.

A partir de la conciencia de sí surge el amor porque no es posible amar en identificación, sino a partir de un sí mismo sano. La conciencia de sí no es el ego por la sencilla razón de que el ego se puede observar desde la conciencia de sí. El ego es identidad mientras que el sí-mismo es amor. Desde el ego no se puede amar, sólo poseer. Desde la conciencia de sí no se puede poseer, sólo amar. El observador no puede observar, el que afirma lo contrario confunde una identidad o un contenido de la experiencia con el observador. Por lo tanto, no existen cadenas infinitas de observadores sino sólo uno. 

Se comprende aquí que la tendencia a la unificación posee dirección y la razón que permite afirmar que el observador es el guía de esta dirección. La razón es simple; el observador siempre se encuentra en el siguiente eslabón y el siguiente eslabón al conquistarse se convierte en un contenido de observación del siguiente eslabón. Cada paso se unifica en el siguiente y la observación, además de poseer dirección, magnifica la totalidad unificada. En esta dirección de unificación cada paso activa otra cualidad de la experiencia, la que es impredecible a partir del eslabón previo. En cierto momento se traspasa un umbral y la conciencia de sí se convierte en conciencia de unidad. En la conciencia de unidad, el yo pierde límites y se expande hasta el grado en el cual el conocimiento, el conocedor y lo conocido se vuelven lo mismo. 

Al conocerse a sí mismo, el sujeto conoce todo, puesto que todo acontece dentro de sí. No existe aquí lo interno separado de lo externo ni el observador diferente de lo observado. La experiencia con respecto al mundo es que uno mismo es el mundo en una unión extraña en la que no hay simbiosis pero tampoco separación. Allí se comprende que «la imagen se ve a sí misma» y simultáneamente uno existe como individuo. Todo en la vivencia de unión es amor y todo es Uno.